El trámite por el que más preguntan los nómadas digitales que quieren quedarse en México tiene un problema de origen: con ese nombre, no existe. Lo que sí existe es un estatus migratorio con otro nombre, que se pide fuera del país y se mide en días de UMA, y los expedientes se caen justo en esa diferencia: el turista que a los cinco meses descubre que la residencia por solvencia no se inicia desde adentro, o quien llega al consulado con una cifra en dólares que dejó de valer hace años. Aquí tienes qué te permite hoy tu estancia de turista, cuánto hay que demostrar en 2026, cómo probarlo si cobras por plataformas y la ruta completa del consulado a tu tarjeta de residente.
La «visa de nómada digital» no existe: lo que tienes es una residencia temporal
Casi todo el mundo llega a este tema convencido de que México tiene una visa especial para quien trabaja con laptop, como las que han lanzado otros países. Con esa idea armas un plan sobre un trámite que la autoridad no reconoce. Empieza por el nombre correcto, porque de él dependen los requisitos, el lugar donde se tramita y lo que puedes hacer después.

Lo que dice la Ley de Migración sobre el nómada digital
En la Ley de Migración no hay ninguna condición de estancia llamada «nómada digital», ni un formato aparte. Quien hace teletrabajo y quiere vivir aquí más de seis meses usa la residencia temporal por solvencia económica, que regula el artículo 52 de la Ley de Migración en su fracción VII, con una estancia de hasta cuatro años. México no te pide un motivo laboral para vivir aquí: te pide demostrar que puedes mantenerte sin depender de un empleo mexicano.
Lo que se solicita en ventanilla es una visa de residente temporal, y el expediente se arma para esa visa, no para una que no existe. Si quieres la foto completa de esta vía, aquí está el plan completo de la residencia por solvencia.
«Trabajar desde México» sí, pero con salario pagado en el extranjero
La ficha oficial de la visa de residencia temporal de la SRE dice que esta visa permite trabajar en el país «siempre y cuando el salario que perciba sea pagado en el extranjero». Esa frase es la base real de lo que se llama nómada digital: empleador en Canadá, clientes en España, y tú viviendo en Querétaro con tu tarjeta de residente temporal. El límite está en el origen del pago, no en el lugar donde abres la laptop.
Si un cliente o una empresa mexicana te contrata y te paga en territorio nacional, la solvencia ya no alcanza: hace falta una oferta de empleo y que la empresa gestione la autorización ante el INM, que es el camino de la visa de trabajo por oferta de empleo. La reforma a los lineamientos de visas publicada en el DOF el 15 de mayo de 2026 tocó justo esa visa (las cartas de oferta ahora dicen si el trabajo es presencial, remoto o mixto, con domicilio y salario), pero no la solvencia económica. Si alguien te dice que en mayo subieron los requisitos de solvencia, está mezclando dos visas distintas.
Por qué sigues leyendo 300 y 5,000 días de salario mínimo
La fórmula de ingresos de 300 días de salario mínimo al mes, o ahorros por 5,000 días, no es un invento: es el texto de los lineamientos originales de 2012 a 2014. Quedó sustituido por los lineamientos publicados en el DOF el 25 de julio de 2025, que cambiaron la unidad (ya no es el salario mínimo, es la UMA) y la cantidad de días (680 y 11,460). El salario mínimo 2026 ($315.04 diarios) ya no es la base de la solvencia: quien arma su cuenta con él descubre el error cuando ya pagó el viaje.
Si prefieres que alguien confirme la vía, la cifra y el consulado antes de pagar un vuelo, esa es justo la consulta con el despacho.
Turista de 180 días: qué te permite y dónde empieza la zona gris
El caso típico: llegas de turista, la ciudad te atrapa y a los cinco meses decides quedarte, justo cuando descubres que la residencia por solvencia no se tramita desde México. Esto tiene solución, pero primero hay que entender qué estatus tienes hoy.

Los 180 días y lo que decide el agente en el filtro
Como turista entras con la condición de visitante sin permiso para realizar actividades remuneradas: hasta 180 días ininterrumpidos desde tu entrada, según el artículo 52, fracción I. Esos 180 días son el máximo, no lo que te toca por default. El agente del INM en el filtro decide cuántos días anota en tu FMM, y puede darte menos.
La consecuencia es concreta: tu plazo real es el que dice tu FMM o tu registro de entrada, no la cifra máxima. Revisa ese número el día que llegas y planea a partir de él, porque rebasarlo te deja en situación migratoria irregular.
Trabajar remoto como turista: la zona gris que nadie te explica
La ley dice que el visitante no puede realizar actividades remuneradas «en el país». Lo que no dice de forma expresa es qué pasa cuando un cliente de Alemania te paga a una cuenta de Alemania por un trabajo que entregas desde Oaxaca. Esa situación no está regulada de manera explícita para turistas: es una zona gris, no una autorización.
Lo que sí queda claramente fuera es cobrar a clientes o empresas mexicanas. Puedes vivir unos meses en esa zona gris, pero construir un proyecto de varios años sobre ella te deja sin margen ante cualquier cambio de criterio en el filtro. La misma lógica del límite aplica a otras actividades, como se explica en qué sí y qué no puedes hacer con visa de turista.
La visa run: práctica de campo, no una estrategia
La visa run es salir unos días y volver a entrar para obtener una FMM nueva y reiniciar el contador. No hay norma oficial que la nombre ni la prohíba por su nombre, así que esto es práctica de campo: quienes la repiten reportan que el agente empieza a darles menos días o a preguntarles a qué se dedican. En la práctica, un ingreso recurrente cada cinco meses puede llamar la atención del agente.
Y algo que sorprende a quien ya está aquí: desde México no se puede iniciar la residencia por solvencia. La regularización interna del artículo 133 se abre por vínculo familiar con mexicano o residente, o por supuestos como ser víctima de delito o estar en situación de vulnerabilidad, nunca por solvencia económica.

Conviene quedarte como turista si:
- Vas a estar en México menos de 180 días y lo tienes claro desde el principio
- Tus clientes y tu pago están completamente fuera de México
- Todavía estás probando ciudades y no sabes si te vas a quedar
No conviene quedarte como turista si:
- Ya sabes que quieres vivir aquí más de un año
- Necesitas firmar una renta larga, abrir una cuenta bancaria o traer a tu familia con estatus estable
- Tu plan depende de encadenar entradas y salidas
Cuánto tienes que demostrar en 2026: 680 días de UMA, no 300 de salario mínimo
El error recurrente es llegar al consulado con «el número del blog»: una cifra en dólares publicada hace años que ya no corresponde ni a la fórmula ni al tipo de cambio. El consulado trabaja con días de UMA y los convierte con el cambio del mes. Lo mejor es aprender la fórmula y hacer tú mismo la cuenta.

Ingresos: 680 días de UMA al mes durante seis meses
La primera vía es demostrar ingresos mensuales comprobables, libres de gravámenes, superiores a 680 días de UMA durante los últimos seis meses, por empleo o pensión, como fijan los Lineamientos Generales para la expedición de visas publicados en el DOF el 25 de julio de 2025. La UMA diaria de 2026 es de $117.31, según el comunicado del INEGI con el valor de la UMA 2026: 680 × $117.31 = $79,770.80 MXN al mes.
Los seis meses pesan tanto como el monto, porque el consulado quiere ver un ingreso estable, no un mes bueno. Si cinco meses superas la cifra y uno te quedas abajo, ese hueco tendrás que poder explicarlo. Para entender de dónde sale el valor, revisa cómo se calcula la UMA en los trámites migratorios.
La UMA se actualiza cada 1 de febrero: los $117.31 rigen desde el 1 de febrero de 2026, y desde el 1 de febrero de 2027 el monto en pesos será otro. Si tu cita cae cerca de esa fecha, calcula con la UMA vigente el día de la entrevista, no la del día en que empezaste a juntar documentos.
Ahorros: 11,460 días de UMA como saldo promedio de doce meses
La segunda vía, alternativa a la primera, es un saldo promedio mensual de 11,460 días de UMA en ahorros o inversiones durante los últimos doce meses: 11,460 × $117.31 = $1,344,372.60 MXN. La palabra clave es «promedio»: el consulado mira el saldo de cada uno de los doce meses, y un depósito grande la semana anterior apenas mueve la cifra.
La regla busca ver un colchón sostenido, no un depósito de última hora. Si en enero tenías la mitad y en septiembre recibiste una herencia, el promedio anual todavía no alcanza, y conviene esperar unos meses antes de pedir la cita en lugar de gastar el viaje.
Por qué la cifra en dólares cambia según el consulado y el mes
Cada consulado convierte los días de UMA a su moneda con el tipo de cambio del mes. El de Las Vegas publica en octubre de 2026 ingresos superiores a US$4,630 al mes o un saldo promedio de US$78,025; dicho de forma aproximada, alrededor de US$4,600 mensuales con el cambio de octubre. Otras representaciones, como la ficha de un consulado mexicano, que ya publica el monto en días de UMA, lo dan en UMA y en pesos. La misma solicitud puede pedir unos dólares más o menos según el mes y el consulado, así que la cifra que manda es la que publique el tuyo el mes de tu cita.
Tip del abogado: No te quedes en el límite. Si tu ingreso supera la cifra por muy poco, una variación del tipo de cambio entre que armas el expediente y la entrevista puede dejarte abajo. Un margen cómodo te ahorra discutir decimales con el oficial consular.
Junto con la solvencia, revisa cómo entra el seguro médico en tu expediente, sobre todo si piensas renovar y llegar a la permanente.
Cómo comprobar tus ingresos cuando cobras por Wise, Deel o Payoneer
Aquí se cae el expediente de casi cualquier trabajador remoto, y casi nunca por el monto. Se caen porque el dinero llega pero no se ve de dónde viene: depósitos de plataforma sin documento del cliente detrás, estados de cuenta en PDF sin respaldo del banco, o un depósito enorme «para alcanzar». El oficial consular revisa que ese ingreso sea real, tuyo y recurrente.

Si eres empleado remoto: la carta que sí funciona
Si trabajas para una empresa extranjera, tu documento principal es una carta laboral con tu puesto, tu antigüedad, tu salario y la aclaración de que el trabajo es remoto. Esa última línea responde por adelantado la pregunta de si vas a trabajar para alguien en México.
Junto con la carta lleva los estados de cuenta mensuales de los seis meses donde se vea entrar ese salario. El consulado de Las Vegas los pide divididos por mes y con carta de verificación del banco, lo que en la práctica se conoce como estados de cuenta certificados. Si la carta dice un salario y los depósitos muestran otro (por impuestos, bonos o pagos en dos monedas), explícalo por escrito antes de que te lo pregunten.
Si eres freelancer o dueño de tu negocio: 1099, depósitos y contratos
El freelancer sin empresa registrada lo tiene más difícil, no imposible. El consulado de Las Vegas acepta para trabajadores por cuenta propia sin negocio registrado el formulario 1099, talones de pago, depósitos directos o un contrato de renta. El principio vale para cualquier consulado: tienes que demostrar el origen del dinero.
Los depósitos de Wise, Payoneer o Deel, solos, no cuentan esa historia; acompáñalos con contratos, facturas o cartas de tus clientes que conecten cada ingreso con un trabajo real. Si eres dueño de tu negocio, la carta que se pide lleva tu nombre, la empresa, la actividad, la duración y quién responde por la manutención, según la ficha de cada consulado.
Sobre la entrevista, quienes ya pasaron por ella (experiencia de campo, no regla oficial) cuentan que las preguntas giran en torno a por qué México, dónde vivirás y si trabajarás con negocios mexicanos. Aclarar que tus clientes están en el extranjero es la respuesta que encaja con la visa que pides.
Los tres documentos que rebotan más (y cómo evitarlos)
El primero es el estado de cuenta sin respaldo del banco: un PDF bajado de la app que el consulado no puede verificar. Unos consulados exigen la carta de verificación y otros son más flexibles, así que escribe al tuyo antes de gastar en traducciones o viajes. El segundo es el depósito único grande presentado como seis meses de ingreso, que no cuenta como seis meses de ingreso.
El tercero son los pagos de plataforma sin un documento que diga quién paga y por qué: sin él, el oficial no puede distinguir un salario de un préstamo o de una transferencia familiar. Para ver cómo cambian estos criterios de una representación a otra, revisa las claves de solvencia que piden los consulados.
Armar mal este expediente cuesta un vuelo y una cita consular nueva. Si tus ingresos vienen de tres o cuatro plataformas, o combinas salario con proyectos sueltos, revisar el expediente con el despacho antes de la cita sale mucho más barato que repetirla.
Conviene comprobar por ingresos si:
- Tus pagos recurrentes superan los $79,770.80 MXN mensuales desde hace al menos seis meses
- Puedes documentar el origen de cada ingreso con carta, contrato o 1099
- No tienes un colchón grande, pero sí un flujo estable
Conviene comprobar por ahorros si:
- Tus ingresos son irregulares, con meses muy buenos y meses flojos
- Llevas doce meses con un saldo promedio por encima de $1,344,372.60 MXN
- Tu banco puede certificar los estados de cuenta de todo el año
Del consulado a tu tarjeta de residente, y qué hacer si ya estás en México
La ruta tiene dos tiempos y dos autoridades: primero la SRE, a través del consulado, decide si te da la visa; después el INM, ya en México, te entrega la tarjeta. Entre una y otra corre un plazo corto, y en ese plazo se concentran los errores evitables.

Primer tiempo: cita, entrevista y visa en el consulado
Todo empieza con la cita en MiConsulado; si nunca lo has usado, aquí explicamos cómo funciona el sistema de citas del INM y el de MiConsulado. Según la SRE y los lineamientos de 2025, el consulado resuelve en un máximo de 10 días hábiles, y la visa tiene una vigencia de 180 días y sirve para una sola entrada.
Esa sola entrada es el detalle que más se pasa por alto: la visa no es tu estatus, es el boleto para entrar una vez como futuro residente, así que conviene no salir del país hasta completar el canje.
Tip del abogado: Escribe al consulado por correo antes de pedir la cita y pregunta dos cosas: qué formato de estados de cuenta aceptan y si atienden a personas con tu estatus migratorio en ese país. Según reportan solicitantes en foros, hay consulados que solo atienden a ciudadanos o residentes permanentes del lugar, y enterarte en la ventanilla te cuesta el viaje.
Segundo tiempo: 30 días naturales para el canje en el INM
Al entrar a México con la visa empiezan a correr 30 días naturales para el canje de visa por tu tarjeta ante el INM. Naturales quiere decir que cuentan sábados, domingos y festivos, y el reloj no se detiene porque el sistema de citas esté lleno. El error recurrente es dejar correr los días esperando una cita que no aparece; por eso conviene revisar los pasos al llegar a México con la visa aprobada antes de subirte al avión y conocer los errores que más frenan el canje.
La primera tarjeta suele ser de un año y después viene la renovación anual. Como residente temporal puedes estar hasta cuatro años; cumplidos, puedes pedir la residencia permanente por el artículo 54, fracción V, que es el paso de el cambio de residente temporal a permanente. La residencia temporal también te da derecho a la unidad familiar: tu cónyuge, tus hijos y tus padres pueden ingresar contigo o solicitar su estancia después.

Si ya estás en México: la salida real
Si entraste como turista y quieres residencia por solvencia, la salida es literal: tienes que pedir la visa en un consulado mexicano fuera del país, normalmente el de tu país de residencia. La ley diseñó la solvencia como visa consular, y la única puerta que se abre desde adentro, por el artículo 133, es la de vínculo familiar con un mexicano o un residente; si es tu caso, revisa cómo pasar de turista a residente por vínculo familiar.
Lo que muchos no saben es que el orden importa tanto como los requisitos: conviene salir con la estancia aún en regla, el expediente armado y la cita ya confirmada, no al revés.
Después de la tarjeta: RFC, CURP y la parte fiscal
Con la tarjeta llegan también los trámites de CURP y RFC y, según tu situación, tu relación con el SAT. Los plazos y tasas fiscales dependen de tu caso, de dónde se considere tu residencia fiscal y de si declaras ingresos del extranjero, por eso los tratamos aparte: cómo tramitar el RFC siendo residente temporal sin actividades lucrativas, la constancia de situación fiscal para extranjeros, si debes presentar la declaración anual ante el SAT y cómo evitar la doble tributación como expatriado. Léelas antes de tu primera renovación: tu estatus migratorio y tu situación fiscal conviene que cuenten la misma historia.
Qué hacer según tu situación:
- Si aún estás en tu país: calcula tu cifra con la UMA vigente, reúne seis meses de estados de cuenta y escribe al consulado antes de pedir cita.
- Si ya estás en México de turista: revisa los días de tu FMM, prepara el expediente desde aquí y sal a tiempo para pedir la visa.
- Si vas a cobrar de un cliente o empresa mexicana: la solvencia no cubre esa actividad remunerada; tu camino es la oferta de empleo con autorización del INM.
- Si ya tienes tu tarjeta: cuida las fechas de renovación y ordena tu situación fiscal antes de la primera.
Antes de comprar el vuelo, haz esta cuenta
La visa de nómada digital no existe en México: lo que existe es la residencia temporal por solvencia económica, que te deja trabajar para quien te paga desde el extranjero. La cifra se mide en días de UMA (680 al mes en ingresos u 11,460 de saldo promedio) y se pide en un consulado, que la convierte con el cambio del mes. Y si ya estás aquí como turista, tu ruta empieza fuera.
El paso de hoy es sencillo: multiplica 680 por la UMA vigente, compárala con tus últimos seis meses de ingresos y escribe al consulado de tu país de residencia para confirmar qué documentos aceptan. Si tu caso trae piezas que no encajan (ingresos repartidos en varias plataformas, pocos días de FMM por delante o un cliente mexicano de por medio), agenda una consulta con el despacho y revisamos tu expediente antes de que lo vea el consulado: ajustar la estrategia ahora cuesta menos que repetir la cita.
Preguntas Frecuentes
P1¿Existe la visa de nómada digital en México?
No, México no tiene una visa de nómada digital con ese nombre ni con requisitos propios: quien trabaja en remoto y quiere vivir aquí más de 180 días usa la residencia temporal por solvencia económica. Esa visa se tramita en un consulado mexicano fuera del país.
P2¿Puedo trabajar de forma remota con visa de turista en México?
Como turista no tienes permiso para actividades remuneradas en el país, y trabajar para clientes extranjeros no está regulado de forma expresa: es una zona gris, no una autorización. Para quedarte más tiempo trabajando en remoto, la vía estable es la residencia temporal por solvencia.
P3¿Cuánto dinero necesito demostrar para la residencia temporal por solvencia económica en 2026?
En 2026 necesitas ingresos mensuales superiores a 680 días de UMA ($79,770.80 MXN) durante seis meses, o un saldo promedio de 11,460 días de UMA ($1,344,372.60 MXN) durante doce. En dólares varía según el consulado y el tipo de cambio del mes.
P4¿Puedo tramitar la residencia temporal por solvencia estando ya en México?
No, la residencia por solvencia solo se inicia en un consulado mexicano fuera del país, no desde territorio nacional. Desde México únicamente se regulariza por vínculo familiar con mexicano o residente, o en supuestos como víctima de delito o vulnerabilidad, según el artículo 133 de la Ley de Migración.
P5¿Cuántos días puede quedarse un nómada digital en México?
Como turista, hasta 180 días por entrada, según lo que el agente anote en tu FMM; con residencia temporal por solvencia, hasta cuatro años renovando tu tarjeta. Después puedes solicitar la residencia permanente.
Aviso legal: La información de este artículo es orientativa y se basa en la Ley de Migración, su Reglamento y las prácticas vigentes del INM al momento de su publicación. Cada caso migratorio tiene particularidades que pueden cambiar el resultado. Esta guía no sustituye la asesoría legal personalizada de un abogado migratorio. Si tu situación es delicada o urgente, agenda una consulta para evaluar tu caso específico.